LO SUCEDIDO

Sucedió que estaba escribiendo yo sobre dos de mis maestros principales, sobre el realismo mágico de Gabriel García Márquez y el tremendismo narrativo de Camilo José Cela, cuando, sentado ante la pantalla del ordenador y la ventana —nublado el día del peculiar verano asturiano, apenas diecinueve grados de temperatura en el mediodía agostizo—, oí, detrás […]